Belleza morena
Siempre la veía entre las estrellas.
Siempre que no la tuviera.
Aquel manto negro iluminado por la luna, puntillado de luces.
No sabía por qué pero la recordaba siempre en ese momento, no con el sol, no con el cielo azul.
Siempre en la oscuridad, apenas iluminada, como un amor escondido, como una pasión oculta.
Una pasión que iluminaba con su calor la noche.
Eso sentía cuando, siempre a la misma hora, miraba a las estrellas y la recordaba.
Quizás porque uno asocia lo más bello a lo que más ama.
Quizás porque la belleza está tan oculta como la luz en la noche.
Quizás porque el deseo va unido a las estrellas.
O por su piel opuesta al cielo en la noche, luz sobre negro, ella negro sobre luz.