La Amapola bonita
Mi Amapola es bonita.
No tiene tallo.
En el borde de sus rizos tiene su talle.
Enredado el viento entre sus curvas, sube hasta su pecho silbando salvaje buscando su boca.
Embelesa el carmín curvado de su sonrisa, alegría reposada sobre su cara, adornando sus ojos, sus pozos negros, esos que absorben almas, cariños y besos.
Mi amapola es bonita, corola negra.
Que mueve los anhelos de quien la besa.