La Ausencia
Hacía viento, mucho viento...Y el agua golpeaba una y otra vez.
Parecía que la vida se enfurruñaba por momentos al igual que el tiempo.
Y entonces me acordaba, recordaba sus brazos buscando mi protección y el calor de mi cuerpo.
Tantas veces, tantas noches acostumbrado a sentirlo que la busqué otra vez sin cansarme, porque la vida es mejor con ella sin importar el tiempo.