Más hermosa de una fregona
Hoy no estás para hacerte el amor, estás para amarte.
Con el gesto cansado, los pelos malmetidos en una coleta.
Tus ojeras marcadas y tus manos de fregona.
Tu día lleno de deberes y tareas.
Tu amor de madre.
Con todo ello, no te atrevas a no mirarme, no te avergüences ni te canses.
Porque estás tan atractiva que no podré comerte ni tocarte.
Solo podré besarte y acariciarte porque hoy estás para amarte.